Hijo de Paz

Elegido por DIOS para la salvación del mundo.

En el Evangelio de Lucas capítulo 10, se halla un pasaje que se ha convertido para la Fundación Satura Colombia en una Estrategia Sublime. Ni más ni menos. Desde que este pasaje se convirtió en el eje central en los Talleres de capacitación a Pastores, líderes, y misioneros, en diferentes comunidades, iglesias, denominaciones, etc., se ha convertido en la ruta de comunicación, fidelización y acción. Contiene los Principios necesarios y plenos para ejecutar la Misión de evangelizar, discipular, bautizar y plantar iglesias de pequeños grupos.

“Y si hubiere allí un hijo de paz…” (Lucas 10:1-9 RVR 1960)

Es el objetivo divino dado por Jesús que marca el camino para alcanzar metas Celestiales. El Hijo de paz es el propósito del Plan que está diseñado por Alguien que sabe del asunto. No son tareas sueltas ni ideas al aire, son un conjunto de decisiones conscientes sobre lo que el Planificador quiere conseguir: la forma de lograrlo, y cuáles son los recursos a usar. Se puede observar desde el primer versículo que no hay nada improvisado: Una dirección clara, pues sabe qué tiene y para dónde va, la estrategia clara (vs 1), y cuál es la prioridad, (vs 2). Una visión clara que aleja distracciones y evita “disparar a todo lo que se mueva”, la idea central en este punto es “intencional”, (vs 4). Las decisiones son rápidas, concluyentes, ya se sabe qué hacer si resulta positivo o negativo, actúa con firmeza, no con corazonadas, (vs 6). Es estricto en los resultados, y puede ajustar cuando algo no funciona.

El Hijo de paz es el objetivo principal, toda la estrategia gira en torno a este personaje, y el tener éxito basado en la ejecución estricta de este maravilloso Plan, no solamente se alcanza, se mide, sino que produce un inefable gozo en el Cielo. (vs 21)

Carlos Yomayusa M.

Facilitador